Archivo de la etiqueta: La Hermida

Ganadores Premios Perolo 2014

Hemos sido lentos, pero no ha sido fácil encontrar un momento en estas fechas para reflexionar tranquilamente sin la influencia de las bebidas espirituosas y del cordero navideño de la suegra, y decidir que restaurantes serían los ganadores de los Premios Perolo 2014.

Más esperados que la entrega de las Estrellas Michelín, por fin están ya aquí los agraciados de unos premios que cuentan ya con gran solera y prestigio, al menos entre nosotros.

La Croqueta de Oro, ha sido para La conveniente por unanimidad perolera. Un premio cimentado en una bechamel sabrosa y fluida, generosa en tropiezos, encerrada en un empanado crujiente, casi a punto de romperse y en un precio dificilmente mejorable.

Mejor plato de Perolo por su contundencia, sabor y por encarnar lo mejor de la cocina tradicional de Cantabria, el premio es para el cocido montañés del FrutosOjo, porque muy de cerca está el de la Hérmida.

Pincho del Perolo para el Catavinos. Aquí la votación fue rápida, un pleno de votos para el mejor pincho que se puede comer a día de hoy en Santander: excelente punto de la patata y la cebolla, jugoso, equilibrado y casi siempre recién salido de la sartén. Mención de honor para el de Stylo.

Restaurante sorpresa de la temporada perolera para El Cadelo. Aquí la discusión fue enconada, en una lucha pareja entre La Taberna del Herrero, La Hérmida y El Cadelo. Tan dura fue la deliberación que tuvimos que aligerarla con algún que otro Gin Tonic, pero tras el momento exaltación de la amistad decidimos que el dignísimo ganador de este premio debía ser El Cadelo; por sus platos diferentes, bien elaborados y con una relación calidad/precio inigualable por cualquier local de los que hemos visitado este año.

No sin mi Almax para Casa Sampedro, todavía estamos digiriendo aquella cena tortura a base de congelados, salsas empachosas y mucha sal.

Premio del público perolero para el Cadelo. Parece que sus alitas al estilo coreano han fascinado a nuestros seguidores. Os entendemos: nosotros también quedamos prendados de ellas, como Humbert Humbert la primera vez que vio a Lolita.

No queremos terminar este post sin dar las gracias a todos los que habéis colaborado con nosotros este año: @Loewosck, Obenque Flojo, @patricianuro, el vinatero y @cachondina, del cual mejor no hablamos ya que tiene pendiente su segunda entrega desde hace más de 2 meses, y por supuesto a todos los que nos leéis aunque sea para luego ponernos a parir ¡Gracias a todos!

Restaurante La Hérmida, una grata sorpresa.

Hace unos días quedamos para comer en un restaurante del que nunca había oído hablar, La Hérmida. Lo primero que hay que destacar del lugar es su enclave. Se encuentra a las afueras de uno de esos pueblos con algo especial que hay en Cantabria, Herrera de Ibio. Para llegar al restaurante, metido en un pequeño valle entre montañas de difícil acceso,  hay que conducir unos kilómetros  por un camino de cabras plagado de baches. Nada preocupante si vas despacio.

Paisaje la Hérmida

Al llegar te encuentras con una casa de doble planta completamente rehabilitada. El interior está muy cuidado. Sin romper del todo con la tradición de la piedra y la ambientación rural, si es cierto que tiene un toque de diseño cuidado y agradable. El comedor es pequeño como para unos 20 comensales. Un lugar donde te sientes cómodo, ideal para una comida con amigos.

Interior La HérmidaY ahora pasemos a lo que nos ocupa en este blog, la comida. Empezaremos señalando que el menú es cerrado y se acuerda por teléfono (942091211) a la vez que se reserva. Lo componen unos entrantes, que no sabrás cuales son hasta que te sientes a la mesa, y un plato principal de cuchara a elegir entre cocido montañés, menestra de cordero, alubias rojas, garbanzos, guiso de ternera y arroz con langostinos, lo que ya es motivo de salivación para un perolista.

Al sentarte la primera sorpresa es el pan, un pan de verdad, de esos que huelen y saben a pan. Un pan de pueblo de los de antes.

Nuestros entrantes empezaron por unas croquetas de carne, que sin estar mal, tampoco eran nada del otro mundo, lo cual no fue un inicio muy prometedor. Lo siguiente fue un plato de embutidos compuesto por un muy sabroso salchichón, un lomo bastante apañado y un jamón serrano que no llegue a probar pero que su aspecto no es lo que uno espera de un buen jamón. Y hasta aquí han llegado los escasos defectos que encontré en La Hérmida. Lo siguiente que pasó por nuestra mesa fue una ensalada de lechuga, queso de cabra y calabacín asado montada como si fuese una pieza de lasagna, y unos sabrosísimos pimientos asados rellenos de verdura a los que si tuviésemos que poner un pero, es el palillo con el que son presentados.

Pimientos rellenos La Hérmida

Tras una abundante tanda de entrantes llega el plato fuerte que en nuestro caso fue el cocido montañés. Presentado por separado, cosa que cada vez se ve menos, por un lado un “perolo” de toque moderno con las alubias y por otro lado los sacramentos. Las alubias blandas y cremosas con mucho sabor y la proporción adecuada de berza. Los sacramentos con una morcilla suave pero con mucho sabor y un chorizo de verdad, del resto no puedo opinar porque no los llegue a probar. Un cocido rico, sabroso y abundante, dos platos me metí entre pecho y espalda, que hará que repita visita tan pronto como pueda.

Cocido montañes La HérmidaComo cierre los postres todos caseros con una pinta increíble pero que por mis excesos cometidos con el cocido no llegue a probar. Mi recomendación es que si vas dejes un hueco para el postre. Yo me arrepentí de no hacerlo y de probar las natillas que tenían una pinta de estar de muerte lenta.

En conclusión, un restaurante agradable de la mejor tradición cántabra en el que comerás francamente bien en un ambiente muy relajado.

Dirección: Herrera de Ibio; Cantabria

Cantidad: El summun de un perolero. Paseo obligatorio para bajar la comida.
Calidad: éxito seguro.
Presentación: Cuidada.
Servicio: Ágil y rápido.Gente muy maja.
Precio:sobre 20€ por persona.