Archivo de la etiqueta: fideos

Solo Masa Madre, y tan solo…

Hace unos días por un azar del destino, nuestras primeras elecciones estaban completas, terminamos comiendo en “Solo Masa Madre”, otro de esos locales surgidos al boom de “lo bonico” y de la masa madre (mejor os enlazamos a la wikipedia que fusilar contenido es muy feo).

El local, un clon de cienes y cienes de locales con tinte yankie, centra su cocina en hamburguesas, pastas y pizzas. Tras ojear la carta nos decidimos por compartir 3 platos: un pollo estilo Kentucky, un Thai y una pizza Ibérica.

Lo primero en llegar a la mesa fue el pollo… El Pollo al estilo Kentucky estaba absolutamente insípido sin apreciarse el más mínimo toque a las especias típicas del plato como el curry o el pimentón. La salsa barbacoa tenía menos potencia que un McLaren y “las patatas fritas” debían sentirse como Scott en la Antártida… El plato tenía menos personalidad que los candidatos de Ciudadanos en Cantabria.

pollo kentuky-masa madre

Como segundo plato nos llego el Thai, un salteado de pasta fresca con verduras, pollo y soja. De nuevo un plato sin carácter en el que el único sabor apreciable era el de la soja. Quizás el desaparecido Taika dejo el nivel muy alto en platos como este.

fideos-Thai-masa madre

Por último nos llego la Pizza Ibérica con tomate, mozzarella de búfala, jamón ibérico, daditos de tomate y rúcula. La primera sorpresa es el tamaño de la pizza que podría caber en la cocinita de PinyPon, la segunda la torrada que llevaba que ni un guiri tras un día de playa. La pasta no daba mucha sensación de “madre” y el jamón más de serranía que de ibérica presencia. Les recomendamos una master class en La Tasca.

Pizza-iberica-masa-madre

Tras el fiasco de los platos anteriores preferimos no pedir postre…

Visita absolutamente decepcionante a un local que quiere parecer pero no es. Os dejamos su web por si queréis echar un ojo

Dirección: La Marina, 1 Bajo. Santander

Cantidad: el diminutismo va a llegar!
Calidad: como diría Susi "plano"
Presentación: juzgad por las fotos...
Servicio: Lo mejor del sitio
Precio: para lo que dan no es barato

Agua Salada, muchos claros y algún nubarrón

El Agua Salada es una de esas aperturas que se han producido en el verano santanderino y del que habíamos leído muy buenos comentarios. Con la perspectiva de una cena interesante, nos acercamos a la calle Santa Lucia.

El local, antigua “la Estrella” para jueguistas nostálgicos, está muy acogedor. Una decoración sencilla pero cuidada, pensado para cenas románticas, si no fuese por el poco espacio entre mesas que hay y el ruido, problema que achacamos a las dimensiones del restaurante.

Interior del Agua Salada

La carta es corta, pero tiene la virtud de provocar que te apetezcan todos los platos según la vas repasando. Cuenta con la posibilidad de pedir 1/2 raciones y hay varios platos fuera de carta que la camarera nos cantó con su precio correspondiente, algo muy poco habitual y que está muy bien, que los platos de fuera de carta los carga el diablo.

Nuesta atracción por la comida asíatica hizo que nos decantáramos por iniciar la cena con 1/2 ración de tartar de salmón salvaje y 1/2 de fideos Yaki Udon, descartando las croquetas por primera vez en muchos años.

Lo primero en llegar a la mesa, tras una espera un poco larga, fue el “Tartar de salmón salvaje”.  La presentación del plato es buena, decorado con unas esferificaciones de aceite de oliva y algas que dan aún más colorido al plato. De sabor está muy bien, aunque nosotros lo preferimos un poquito más potente. En lo referente al tamaño, la 1/2 ración cumple nuestro objetivo de probar el plato sin llenarnos, da aproximadamente para 4 barquitas.

tartar-de-salmon

El segundo plato en aparecer por nuestra mesa fue la 1/2 ración de fideos Yaki Udon. El yaki udon es un fideo grueso hecho con agua, harina y sal que se puede combinar de muchas maneras. En el Agua Salada se saltea con pollo, langostinos y verduras. Un plato muy sabroso que deberás pedir obligatoriamente si te gusta la comida asiática.

tallarines-udon

Para continuar, aparecieron por la mesa los chipirones rellenos, que traían consigo la primera nube, el arroz. Los chipirones en sí estaban muy sabrosos, el cilantro y la ralladura de naranja le daban un toque diferente. Pero el arroz, el arroz estaba más pasado que Bertin Osborne. Un fallo gordo en la parte más sencilla del plato.

chipirones_rellenos

Ya sólo quedaban los nuggets de pollo almendrado, que los habíamos pedido por la curiosidad que nos había despertado verlos en la carta de un local como este. Este fue el nubarrón de la noche. Los nuggets se convirtieron en unos tronchos de pollo con el empanado 0 crujiente. Es más, blando, secos por dentro y con dnada de sabor. La compota de manzana, o algo así decía la carta -ahora no recordamos-, quedaba enterrada sobre una selva vegetal que no aportaba absolutamente nada al plato. Una auténtica decepción y más si tu último recuerdo de unos nuggets son los del Nobrac.

nuggets_pollo

En lineas generales, la cena estuvo bien pero quedo empañada por ese ultimo plato que te hace levantarte de la mesa un pelín decepcionado. Aún así, el restaurante tiene cosas muy interesantes y seguro que volveremos a probar otros paltos. Si, ya sé que estáis pensando: tenemos que volver para probar ¡las croquetas!.

Dirección: Calle San Simón, nº 2 esquina Santa Lucia;  Santander

Facebook

Cantidad: normal, un perolero con hambre podría pensar que escasas.
Calidad: bien, lástima de los dos borrones ya comentados.
Presentación: de todo pero mejorable
Servicio: bien y atentos. El detalle de dar los precios de los platos fuera de carta muy bien.
Precio: 20€/persona. Hay que tener en cuenta que no pedimos vino ni postre, por lo que os podríais ir a unos 25€/persona