Guía Perolera de la Feria de Día 2015 (Capítulo I)

Igual que cada vez que, en The Wire, la policía de Baltimore hacía una redada, volvían a ponerse los camellos en las esquinas al poco tiempo, llegado otro verano, aparecen las casetas en Santander, con su mercancía de pinchos, pis de gato Amstel, y vinos calientes en vaso de plástico. Así que, como ya hicímos el año pasado,  en nuestra labor de servicio público -Revilla, danos una paguita, porfavó- no vamos a barrer, emulando a McNulty y compañía, las esquinas de la ciudad de estos traficantes, pero sí vamos a deciros donde pillar la mejor mandanga y que esquinas hay que evitar: la competencia es feroz, el territorio estará más cotizado que las esquinas entre Fayette y Calhoun, y las bandas están locas por vender. Y recordad, si pedís algo que no sea pincho de feria, cuando os cobren os vais a sentir como si Omar estuviera apuntándoos con su escopeta.

El criterio, como siempre, es totalmente subjetivo, personal y hasta aleatorio. Hemos probado lo que hemos podido, donde hemos podido -tampoco vamos a liarnos a batazos por un pincho- y cuando hemos podido. Que para eso lo pagamos de nuestro bolsillo. Si queréis que lo probemos todo, montamos un crowfunding de esos, omeprazol incluido, confiando en no fenecer en el intento.

Aquí vamos, all in the game: 

LA MARINA COMPANY (Puertochico) Ese que es muy largo

Un pincho correcto lastrado por un nombre que lleva más tiempo leerlo que comer el propio pincho. Al final, es un trozo de pan de molde en forma de rollo, que custodia un trozo de queso y pimiento, todo ello coronado por una anchoa y un bocarte en vinagre (o boquerón, o como os salga llamarlo, que no somos ninguna policía lingüística). El problema es que el sabor de la anchoa y el bocarte arrasan con todo, y solo sabe a eso (que no está mal, dicho sea de paso).

Por cierto, cerca estaba la caseta de La Mulata. Nos han dicho que el pincho está de cagarse, pero no nos atrevimos a probarlo… porque esto no es Jackass.

Casetas_Marina_company

LA CÁTEDRA (Pombo)  Pincho moruno con mojo picón.

Después de causar un cortocircuito mental a su ciclópeo camarero al preguntar cuál de los ocho pinchos que ofrecían era el que concursaba, nos decidimos por los siempre populares pinchos morunos. Tremendo error, porque aquello era como masticar el brazo incorrupto de Santa Teresa ese que tenía Carmen Polo en la mesilla de noche: tieso y frío. No lo salvaba ni el falso mojo picón, que más que mojo era un chimichurri disfrazado. Mención aparte, el pan de dos días, correoso a más no poder. A ello, añadimos le delicioso del humo de su parrilla, ideal para salir apestado de la zona.

casetas la cátedra

EL PANTALÁN (Plaza del Cuadro) Risotto de Pato a la Naranja

Justo enfrente de la caseta fantasma de estas fiestas (parecía que alguien se había caído del cartel con todo ya puesto, pero el lunes ha abierto) fuimos al puesto de la mejor cocina en arroces que hay en la ciudad. El pincho, cómo no, iba sobre el mismo ingrediente, pero en formato reducido. Un arroz cremoso, en nuestra opinión un pelín pasado, pero en el que había trozos de pato y de naranja, aunque un poco falto de intensidad. Sí, por fin, un pincho era cómo lo habían titulado. Tampoco era tan difícil. Por ello, el pincho del Pantalán está bueno, aunque tampoco nos parece una excelencia. Han sabido jugar con sus cartas.

LAS CAROLINAS (Plaza Alfonso XIII) Churrasquito de cordero

Un pincho hecho por el hotel-escuela que pasaría por muy poco del aprobado en un examen. El pincho está formado por un cuchurucho (cuando se pone de moda un soporte para la comida aparece hasta en la sopa) de trozos de cordero asados del día, o de hace 3 semanas. Da igual, porque el pincho en sí es carne en estado puro caliente. No hay más. Ah, si, unos kleenex para limpiarte las manos de la grasaza. Esperábamos algo más, que nos ilusionase.

ARRABAL 11 (Pombo)  Crujiente de bacalao con salmorejo

El mejor de la Feria, hasta ahora. El dedo de bacalao está bien frito y crujiente (recién hecho), tiene muy buen sabor y está  acompañado de un salmorejo correcto, aunque un poco pasado de pimiento, si nos ponemos muy puristas. La presentación es además interesante y es realmente cómodo de comer y muy disfrutable, porque la combinación entre el crujiente del bacalao, mojado en el salmorejo, funciona realmente bien.  

HOTEL SANTEMAR (Plaza Alfonso XIII) “Somos tan guays que ponemos unos caracteres japoneses en lugar de nombre al pincho”

Quitando la pijada del nombre -“dame el de feria”- el Santemar cumple, como todos los años, aunque sin llegar a la excelencia de los gyoza del año pasado. Presentación cuidada y original con esa caja de comida china, palillos (hay tenedor para los menos diestros) y, dentro de ellos, un cumplidor ramen (una sopa japonesa de fideos, mirad en la Wikipedia, que no os la vamos a fusilar, eso queda para otros pescados de la Bahía) con un buen sabor a marmita de bonito: un sabor tradicional de Santander en un formato nuevo. Imprescindible remover bien los fideos y beber el caldo que llevan. Su punto flojo es que los fideos no se mezclan bien con el caldo y los tropezones y queda deslabazado.

HOTEL BAHÍA (Plaza Alfonso XIII)  Flamenquín de lomo relleno de ricotta

Un verdadero insulto a lo que es un flamenquín, no solo por la forma, en un pincho de lo peor que hemos probado, que haría a cualquier cordobés que visitase la Feria sentirse hasta insultado. Un trozo de lomo reseco que custodiaba una mezcla insulsa de ricotta con espinacas, todo ello empanado de forma cuadrada (!), coronado por una mancha de ketchup o mostaza ya con costra. Todo ello frío y frito el siglo pasado. De pena.

LA BROCHETA (Plaza del Cuadro) Brocheta de pollo al curry con patata especiada.

Un sitio que todos los años mantiene el nivel. No se parten la cabeza y apuestan por su brocheta de pollo marinado al curry. Vale lo que dijimos el año pasado. El pollo está jugoso y sabroso, el curry no anula tu lengua e incluye cuatro patatas gajo en el cucurucho, que recogen la grasilla del pincho. Además, lo sirven bien caliente. Buena nota, como siempre.

TABERNA DEL QUÉBEC (Pombo)  Hamburguesa de rabo de toro

En una de sus múltiples encarnaciones (ni la Virgen María, señora) el Quebec nos trae una de la ubicuas mini hanmburguesas, que infestan las casetas desde sus inicios. Su versión, de carne de rabo de toro, resulta francamente sabrosa, pero bastante seca, pues solo es de carne picada (ay, esa miga de pan, que hace digerible a la carne picada) y, además, solo la bautizan con un mínimo chorrito de ketchup. Aprueba, aunque se hace un poco larga de masticar, más cuando la cerveza disponible es esa abominación llamada Amstel.

CAFETERÍA LA HERMIDA (Ayuntamiento)  Crujiente de morcilla.

Como no veíamos el crujiente de morcilla por ninguna parte, nos tiramos por otra versión del negro embutido. Esta vez, sobre una cama de pimientos, dos buenas rodajas de morcilla bien fritas. Una pena la tira de bacon babosillo encima de ella, porque no pintaba nada ni aportaba a la clasíca combinación rojinegra. Todavía, de haber sido crujiente el bacon, nos hubiese gustado, pero no era el caso. Mención especial a su patriótica presentación.

Y hasta aquí la primera entrega. Esperamos hacer una segunda entrega antes de que acabe la feria. Tenemos pendientes varias casetas recomendadas (por bien y por mal) aunque no sabemos hasta cuanto aguantará nuestro estomago.

P.D.: También probamos el pincho del Manila pero es que para informaros de que ha montado una franquicia en farolas con los mismos pinchos, creemos que con estas líneas es suficiente.

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10 pensamientos en “Guía Perolera de la Feria de Día 2015 (Capítulo I)”

  1. No me parece nada acertado el comentario sobre La Mulata.
    Son muchos años de buen trabajo y no es un tema para hacer bromas.
    Belén Hormaechea

    1. Buenas Belén.

      Para nada cuestionamos el buen hacer de ese local durante muchos años. Sencillamente, nos ha llamado la atención el cuidadoso silencio informativo de los medios regionales sobre el incidente. Con esa repercusión en número de afectados, cualquier sitio de menos categoría -imagina un wok asiático o alguna cadena de comida rápida- ya tendríamos infinidad de detalles de todo el incidente, cuando aquí se nos ha ocultado hasta el nombre del local. Como consumidores no entendemos por qué hemos de ser privados de una información importante para tomar nuestras decisiones.
      Por otro lado, si tuviésemos un local de hostelería en Puertochico, nos molestaría bastante la genérica denominación usada por los medios, que claramente perjudica o extiende dudas sobre cualquier local de la zona.

      Un saludo

      1. Quiza la critica se tenga que hacer a la prensa escrita, en la radio han dado el nombre. Me parece totalmente razonable, y estoy de acuerdo, con la ultima parte de tu comentario.
        Que conste que no soy familia del equipo de La Mulada.
        Gracias y un saludo.

      2. Reflejas el sentir de la práctica mayoría de la gente. Al final la culpa será nuestra.

        Un Saludo.

  2. No os forcéis. En esta, nuestra Comunidad Autónoma, merecen más respeto los hosteleros que los consumidores que, al fin y al cabo, somos los que sostenemos a muchos de ellos en su pedestal. Así nos va.

    1. No merecen mas respeto que los clientes, pero merecen el respeto que muchos no dais. Ahora esta comunidad esta llena de gastrónomos, entendidos y especialistas en la materia, que generalmente no sabéis ni cocinar. Pero si hablar y criticar y poner siempre en tela de juicio el trabajo de los demás. Me encantaría saber tu trabajo y poder ir y criticarte o alabarte con la misma impunidad que lo haces Atizador. Un saludo

      1. Estimado Pedro.

        Una cosa que los hosteleros no entienden es que cuando se paga por un servicio tienes que aceptar tanto las palmaditas como las críticas, siempre que sean razonadas y correctas.

        Me gusta mucho esa muletilla de la que tirais “generalmente no sabéis ni cocinar”; desde cuando hace falta saber cocinar para distinguir un buen plato a un rancho hecho con desidia o un pescado en horas bajas. Es bastante pobre ese argumento y demuestra que preferís gente desinformada con la cartera llena. Recuerda que esos entendidos, gastrónomos y especialistas son lo que pagan vuestras cuentas también.

        Lo que hay que hacer es trabajar con honestidad y honradez, ofrecer un producto bueno y un servicio amable y dejar de andar zascandileando para quedar por encima como el aceite.

        Un saludo.

      2. Me puede indicar en qué parte de mi comentario falto al respeto a algún hostelero??

  3. Solamente comentar q el tema de la mulata despertó mi curiosidad, asi q leí el artículo de Europa Press y me pasé por Trip advisor. Dejando de lado el drama personal de los afectados (clientes y hosteleros) q no es poco, voy a diseccionar una pequeña parte de la historia y a centrarme en ella :la “guerra” mediatica. Es interesante ver como las críticas al local se suceden de forma natural, una o varia opiniones por semana. A partir del 16 de julio empiezan los bombardeos de opiniones de “clientes intoxicados” para expresar su queja y de “defensores o amigos” del local alabando las virtudes de la mulata. Varias opiniones diarias mayoritariamente por usuarios con una UNICA crítica… a favor y en contra!! Increible trabajo de control de daños mediaticos… en el q se consiguen sunar mas opiniones positivas q negativas. Hace reflexionar mucho sobre la fiabilidad de la información de tripadvisor y google sites.

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