Casa Setién: Camino a la perdición

En un momento de lucidez ( o no ) gastronómica, decidimos acudir a uno de los restaurantes con mayor popularidad en Cantabria: Casa Setién, en Oruña, un pueblo a 20 minutos de Santander en coche. Aparte de varios comentarios positivos sobre este local, nos pareció muy positivo que tuviera una página web completa, detallada y bien maquetada. Este hecho es inusual en nuestra región, ya que con tener una página en Facebook (y gracias) muchos empresarios de la hostelería se creen que ya están en Internet.

Llegamos al restaurante, con un ambiente muy fino, así que pensamos que no habíamos errado en la elección, y que nuestra apuesta era más segura que un voto del PP en el Sardinero. Dispone de varios comedores, con diferente temática, y nos pusieron la mesa, con el resto de comensales en el espacio denominado “jardín”: rodeados de arboles y vegetación de la finca, pero dentro de una estructura de cristal y madera, ajena a bichos y cambios de temperatura.

Nada más llegar observamos el primer defecto: dos camareros para 13 mesas. Nuestra comida iba a ser lenta.  Es una pena que en épocas de crisis se recorte personal en todos lados, aunque este hecho no corresponde con una bajada de precios. A continuación, el segundo fallo: Eramos 4 adultos, pero sólo nos dieron 2 cartas. Así que la mitad de la mesa tenía que esperar a que la otra parte eligiese sus platos.

Solicitamos dos entrantes a compartir, un plato principal y los postres. Si amigos, nos repetimos más que el ajo, y sin croquetas no nos vamos. El servicio nos indicó que las redondas eran de jamón y las alargadas de bacalao… o ¿al revés? Da igual, no había tropezones en ninguna de los dos tipos. Se habían pasado en la “turmix” con la bechamel. No sabían a nada.

croquetas_casa_setien

Después llegó el segundo entrante, tartar de atún toro marinado en soja, con pimientos y aguacate.  La presentación fue de lo más de moda que hay ahora: sobre hoja de pizarra. Andamos con ansias a ver cual es el primer restaurante en el que ponen platos sobre tejas. O sobre ladrillos directamente. La comida, tenía un defecto fundamental: si el atún está marinado en soja, y además le echas escamas de sal, ¿Cuantas botellas de agua nos vamos a beber? Estaba muy salado, no podías distinguir los ingredientes y fue un desperdicio gastar el maravilloso atún en un plato en el que no podías comer nada sin tragar agua antes.

tartar_atun_casa_setien

Llegamos al plato principal, lubina al horno. Un plato que estaba fuera de carta. No es muy difícil, si eres un chef  profesional, que el pescado te salga mal. Pues lo consiguieron. Las almejas sabían de forma sospechosa (aunque os confirmamos que no nos ha producido intoxicación alguna); el pescado estaba bueno pero  su acompañamiento de patatas panadera impregnaba todo el plato de una grasa, posiblemente aceite, que hacía que el plato brillase. Vamos, parece que el sobrante de freír las croquetas lo hubiesen echado en la lubina, y de paso en el pastel de cochinillo que pidieron el resto de comensales. En definitiva, tanto el pescado cómo la carne tenían la misma textura (y casi sabor) por este “sebo” que cubría los platos.

Lubina_casa_setien

La comida estaba siendo una decepción tras otra. Lo poco que los salvo fue el postre, un “coulant” con helado de frutos rojos. La combinación de sabores estaba muy buena, y no era un postre nada pesado. Pero claro, cómo siempre, el desprecio a que los clientes pidan postre hace que la cuenta suba. La moda que se está extendiendo de cobrar 5€ por cada uno es un abuso.

coulant_casa_Setien

Además para rematar: del vino que pedimos sólo les quedaba una botella; tuvimos que recordar de nuevo después de tomar nota que nos faltaba una bebida (un mosto que llegó iniciado el primer plato) y que se cobró por un chupito de orujo blanco a precio de 2,50 €, sin traer ni la botella para por lo menos contrastar la marca… (el orujo más suave que hemos tomado, sospechamos que era agua con unas gotas de aguardiente) hace que la experiencia sea nefasta. Dos horas y media de continuas decepciones; creíamos que nos habíamos metido en un mitín de las europeas, eso sí, no vimos a Cañete devorar los platos.

En definitiva, tiene mala pinta el camino que lleva este restaurante, más cercano al cierre que a ganar un reconocimiento en una guía gastronómica. Reflejo de ello es que varias mesas alrededor nuestro pagaron con cheques restaurante y se ahorraron el gastar de sus bolsillos, algo que a nosotros todavía nos duele.

Dirección: Barrio el Puente, 5; Oruña de Pielagos

Cantidad: Te quedas a gusto.
Calidad: Más decepcionante que Prosinecki.
Presentación: Nivel premium.
Servicio: Escaso. Ahorro en el personal, gasto en nuestra espera.
Precio: Muy caro. 33€ por persona. Una puñalada.
Anuncios

6 pensamientos en “Casa Setién: Camino a la perdición”

  1. Que poco criterio! Yo he probado las croquetas y el tartar y no coincido en absoluto! Yo creo que le dolió pagar más que otra cosa….

  2. Hola Natalia,

    En primer lugar agradecemos tu opinión.

    No estamos todos los días para comprobar si lo que nos ocurrió fue algo puntual o no. Por eso agradecemos mucho más puntos de vista diferentes.

    Los comensales que fuimos a este restaurante fuimos unánimes con ambos platos: En las croquetas no se diferenciaban sabores y el tartar estaba muy salado, lo que destruía la combinación de ingredientes del plato.

    Lo de pagar nos da igual, porque siempre pagamos lo que comemos. Aunque lo que no nos importa es que pongan un precio por platos que creemos que no están a la calidad de lo que se presentan.

    Muchas gracias por tu opinión. Seguimos abiertos a vuestros comentarios.

    Un saludo.

  3. Mi experiencia en Casa Setien no una sí no varias veces. No tantas como quisiera desde luego,pues soy consciente de que comer bien no es posible a bajo precio, sé que el buen producto hay que pagarlo. Bueno a lo que iba…. mi experiencia hasta hoy siempre ha sido positiva :buen producto, buena presentación y muy buena elaboración. Esto ya se sabe que cuesta dinero pero lo que tengo claro es que cuando quiero comer bien tengo que pagar. Y a quien quiera comer unas croquetas estupendas, le recomiendo las de boletus, son mis preferidas.

  4. Hola Jesús,

    Precisamente por buenos comentarios que teníamos “de toda la vida” de compañeros y amigos fuimos a este restaurante ya que queríamos disfrutar de una comida de las “buenas”.

    Seguramente por las altas expectativas que teníamos puestas la decepción ha sido aún mayor.

    Y no queremos dejar de insistir, que el precio no es determinante en nuestra opinión, si no lo que recibes por lo que das. Por lo menos a la misma altura tiene que estar.

    De todas maneras estamos abiertos a cualquier colaboración en nuestra sección “colaboraciones peroleras”:

    https://elperolo.com/2014/05/19/colaboraciones-peroleras/

    Gracias por compartir tu experiencia en el mismo sitio.

    Un saludo,

  5. Con estas líneas, que dirigimos al autor/a de la crítica sobre Casa Setién, queríamos agradecerles su visita que como cuentan estuvo motivada por los comentarios positivos que recibieron sobre el restaurante y expresar nuestra sorpresa por la experiencia que describen. Todo nuestro esfuerzo se centra en la atención al cliente, intentando transmitir la ilusión del equipo, la experiencia y la calidad gastronómica que nos sitúa como uno de los restaurantes referentes en Cantabria, en cada servicio. Agradecemos los comentarios que recibimos periódicamente en las redes y plataformas de opinión más relevantes en las que los clientes dejan sus experiencias con el único propósito de ayudar a otros en su elección y estamos orgullosos de superar el examen continuado de los expertos que nos recomiendan en las guías más reconocidas. Lamentamos que su visita haya dado lugar a semejante valoración. Suerte con este espacio, y esperamos que regresen en el futuro y puedan cambiar de opinión

  6. Buenas tardes,

    Quisiéramos agradecer vuestra respuesta. Aunque la comida no nos dejó muy buenas sensaciones, vuestra respuesta demuestra honestidad y ganas por hacer las cosas de otra forma.

    Cómo habéis podido comprobar en los comentarios en este blog y su canales en redes sociales, hay respuestas de todo tipo sobre experiencias de otros clientes, un hecho habitual hoy en día con las nuevas tecnologías. Lo que no es tan habitual (o más bien inusual) es que el establecimiento se relacione con sus clientes y ni mucho menos cuando su valoración es negativa.

    Esperamos que alguno de los miembros de este blog repitamos visita y podamos informar que en “Casa Setién” las cosas se hacen de otra manera y está al nivel, que cómo antes de visitar vuestro establecimiento esperábamos, del prestigio ganado a base de años de buenos comentarios de sus comensales.

    Un cordial saludo.

Dinos algo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s