Collado de Cieza también tiene restaurante

En uno de esos pequeños valles por los que nunca pasarás salvo que vayas directamente allí, está Collado de Cieza y allí está el restaurante La Casona, un sitio del que habíamos oído hablar los perolistas y que decidimos probar para uno de nuestros cónclaves.

Llegar allí no es sencillo pero para eso tenemos el gps, para meter la ubicación de Collado de Cieza y que nos enseñe cómo se llega a esa carretera hábilmente diseñada por el asno del ingeniero que fue quien la trazó. Si queremos reservar el teléfono es +34942832219.

Lo primero a recomendar es la terraza del restaurante, tomarse allí un vermouth al solecito es una forma genial de arrancar la tertulia de la comida y con precios de los que ya no se ven (ej mosto + blanco 1,10€) pero vamos con la comida que es a lo que hemos venido.

La carta es tirando a corta y manuscrita, de primeros 2 ó 3 tipos de legumbres y otros 2 ó 3 tipos de ensalada y en los segundos también 5 ó 6 opciones y ni rastro de carta de vinos o cosas semejantes. Echamos de menos unos entrantes para ir calentando motores.

Nos repartimos el trabajo y de primeros escogimos un cocido montañés, correcto aunque con pocos sacramentos, unas alubias blancas con almejas (buenas) y una ensalada con queso de cabra que hizo las delicias del perolista que la escogió.

Alubias con almejas en Cieza
Alubias con almejas en Cieza

Las raciones son en todos los casos contundentes pero nadie dijo que esto era un trabajo fácil así que vamos a por los segundos.

Veníamos con ganas de carne así que la elección se fue a por unas chuleta de novilla y unas costillas. En ambos casos te ofrecían poner un huevo frito en la guarnición que eran patatas fritas y ensalada..

La chuleta en su punto, nada que objetar, si acaso que no era un chuletón que era la idea preconcebida con la que veníamos.

Chuleta de novilla

Las costillas no nos gustaron tanto, una pizca demasiado hechas y también con demasiada sal para el adobo que ya traían.

Costillas con guarnición
Costillas con guarnición

Para terminar de llenar algún pequeño hueco que pudiese quedar entre el omaso y el ablomaso nos fuimos a los postres: de nuevo una carta muy corta con 3 ó 4 propuestas aunque eso sí, todas ellas caseras. Escogimos unos flanes de huevo y de chocolate que cumplieron con su función, nada espectacular pero nada que reprochar.

El momento de pagar no supuso ningún disgusto: 18€ la comida, las rondas de vermouth previas, el café y los chupitos.

Dirección: Carretera 295, Collado de Cieza

Cantidad: si ese día no has desayunado casi mejor.
Calidad: cumple.
Presentación: No sacaron la vajilla fina.
Servicio: Muy simpáticos y un servicio muy rápido.
Precio: menos de 20€ con todos los extras posibles.

El Stylo por K.O

Uno de los retos de los que hacemos este blog, es descubrir el mejor pincho de tortilla de Santander. Hasta ahora hemos pasado por El Oporto, el Quebec , el Manila  y el Davila´s, que hasta hoy iba en cabeza de nuestro ranking, hasta que está semana nos hemos pasado por el Stylos.

Las alabanzas que nos hacéis de su tortilla cada vez que sacamos el debate tortillero y sus premios obtenidos en concursos locales nos ha hecho no dilatar más la prueba del Perolo.

Como somos gente rara hemos ido dos peroleros con una hora de diferencia. En la primera aproximación a este mito de la “smart” tortilla la elección tenía que ser clara, el pincho clásico de tortilla.

tortilla stylo1

A primera vista la pinta era estupenda, aunque decepciona un poco el tamaño del pincho, y todo mejora con el primer acercamiento del tenedor.

tortilla_patata_stylo

La patata bien frita y visible y el punto de cocción rozando la perfección. Una tortilla  jugosa pero compacta. El sabor muy bueno con una mezcla de salado y dulce que aporta la cebolla cocinada en el punto justo. En nuestra modesta opinión un pincho muy por encima en calidad del del Manila.

Justo una hora después, un segundo miembro de “El Perolo” se acercó a la misma cafetería y pidió un café con otro pincho de tortilla, en este caso con jamón y queso. Un pincho superlativo, inmenso, de esos que luego te acuerdas cuando vas a comer y te cuesta acabarte el plato. Y es que además de grande, es muy sabroso. La tortilla, es similar a la normal, con su regusto a cebolla (cómo debe de ser) y el huevo cuajado pero con sin llegar a ser el “hormigón” que dan en muchos bares y que puedes usar cómo proyectil en una guerra.

tortilla_stylo_jamon_queso
tortilla_stylo_jamon_queso

Aparte la “boina” de Jamón y queso viene acompañada por una capa de mayonesa, que hacen que el pincho sea de campeonato. Habrá lectores que discrepen de este añadido, pero creo que en esta tortilla lo hace excelente. Un autentico vicio de desayuno que lo hace uno de las mejores tortillas de Santander. Prueba de ello es que siempre hay clientela en el bar y en horas punta es más difícil encontrar un hueco para comer que una entrada para la final de la champions.

Entre la extraordinaria tortilla, un buen pan para acompañarla y un café decente para tomar, algún pero tenía que tener nuestra opinión, no sea que vayáis a pensar que es un post patrocinado. El precio de café más pincho de tortilla rellena es de 3 €, lo que hace que cómo opción diaria sea un poco excesiva, aunque si el objetivo es darse un capricho gastronómico a media mañana, tampoco os va dejar sin llegar a final de mes.

Dirección: Calle San Fernando, 58; Santander

Cantidad: Cuidado, pinchos que te dejan sin hambre para comer.
Calidad: una de las mejores tortilla de la ciudad.
Servicio: Trabajan a tope por la clientela que tienen. Aún así, muy bien.
Precio: Algo caro aunque la calidad del pincho se lo puede permitir.

 

 

“El Marinero” de Castro Urdiales

Tras una jornada en IKEA, que es como estar por tu casa pero con más habitaciones, el cuerpo te pide premios.

Con esta filosofía nos acercamos al Marinero de Castro Urdiales. Casa de gran solera y merecida fama o eso es lo que pensábamos.

Sorprende que un local campeón del concurso de pinchos de Cantabria no tenga en expositores su mercancía. Sabemos que es muy bonito ver esas barras llenas de pinchos pero la higiene es más importante. En principio, creemos que los locales de hostelería están obligados a utilizar expositores de ahí nuestro primer toque.

Pedimos unas cañas, una ración de pulpo a la gallega y unos bocartes. Vaya por delante que la calidad fue buena, muy buena pero las formas dejaron mucho que desear.

Lo primero, y más chocante, que nos sucedió fue que retiraron el cesto del pan a unos clientes que ya habían acabado, añadieron unos pedazos más y nos lo pusieron a nosotros. En pocos sitios, por no decir ninguno, hemos visto esto.

La ración de bocartes rebozados no fue tal pues se venden por unidades, al no darnos ticket no sabemos cuánto puede valer cada uno. Pedimos media docena, el camarero cogió nuestros bocartes y pasaron al microondas. No hay mucho más que añadir.

Bocartes_Elmarinero_Castro

Llegó el turno al pulpo a la gallega. Lo hacen en el momento, cogen de una fuente patatas cocidas y de otra el pulpo, salpican con aceite y añaden el pimentón y sal y al microondas. ¿Estaba bueno? Sí, con un pero: la presentación fue lamentable.

pulpo_gallega_Marinero_castro

Cuando pedimos la cuenta, nos maravilló la capacidad de cálculo del camarero. Mirando al techo, echó unos números y nos cobró 23,50 €.

La conclusión es que nos decepcionó. Esperábamos algo más de un referente de la hostelería en Cantabria. También somos conscientes de que un mal día lo tiene cualquiera.

Dirección: Calle la Correría, 23; Castro Urdiales

Cantidad: a "ojimetro" del camarero.
Calidad: Decepcionante para tener premios.
Presentación: Aquí no hablamos ese idioma.
Servicio: Roban los cestos del pan entre clientes...
Precio: Atraco a las 3.

La Bicicleta: “estamos tan agustito”

La Bicicleta es un restaurante situado en Hoznayo, frente al mítico Término. Es un lugar muy acogedor, de los que llegas y piensas que vas a estar a gusto si o si. Bajas por la rampa y ya ves su cuidado jardín con multitud de plantas y flores.

la_bicicleta_decoracion

Yo suelo ir los sábados o domingos a tomar las rabas (muy buenas) y siempre caen unas croquetas, que cada semana cambian, nunca son de lo mismo, así que siempre pedimos para encontrarnos la novedad, ademas de que siempre están a un gran nivel (los peroleros miden la calidad por las croquetas del sitio).

El pasado viernes por la tarde iba para casa con mi mujer y paramos a tomar algo,  y casi sin querer, pedimos mesa para cenar el sábado. Hubo suerte, última mesa libre para esa noche, el resto, todo ya reservado. Pues en esas que nos fuimos, llegamos y pedimos un vino para hacer boca y lo tomamos en su espléndida terraza.

Pasamos al lío. Llega la carta y fuera de ella tenían varios pescados de temporada y algún entrante, a parte de los pinchos de barra con una pinta tremenda. Mientras esperábamos la cena nos pusieron un poco de humus con pimentón.

humus_la_bicicleta

Nos decantamos por la ensalada de roastbeef para compartir de la que no hay foto pues el ansia me pudo y no recordé hacerle la foto, venía con tomate confitado y diferentes tipos de lechugas bien aderezada, la traen aliñada y bien presentada, solo es remover y atacar. Rica, la carne le da un buen toque al verde.

De segundo, mi mujer pidió lo que yo quería, milhojas de solomillo con foie y setas. La presentación ya la veis en la foto. Mantequilla pura la carne, muy sabroso el conjunto aunque la salsa mataba en parte el sabor de la carne, pero aceptable. Mi mujer cada vez que comía un trozo le hacían chiribitas los ojos, muy bueno.

mil_hojas_solomillo_la_bicicleta

Yo pedí el entrecotte (los dos pedimos carne, dijimos que para la próxima, que habrá próxima, pediremos pescado) lo pedí al punto menos y lo pusieron perfecto, con unas patatas tipo paja encima, en láminas donde podías apreciar el punto en cada corte, entre las láminas, pimientos de Padrón, no picaban. Como curiosidad, te ponen con la carne un platillo con tres recipientes, con tres tipos de sal diferente, la carne ya salía con sal volcánica y en el platillo venía, ademas de la sal volcánica, la sal maldon y otra sal maldon ahumada con parra. Esa última es la que fui añadiendo, muy buena carne y buen punto.

entrecot_la_bicicleta

Para el postre compartimos una crema de yogur con frutos rojos, casero, buena, a mi mujer la gustó mas que a mí (soy muy de chocolate en el postre). De beber, mi mujer agua y como una botella para mi solo es mucho iba pidiendo copas, un par de ellas.

yogurt_la_bicicleta

La factura, 50,60 €. Para la calidad que ofrecen me parece buen precio. Seguiré yendo a comer las rabas y las croquetas los domingos y volveré a comer o cenar mas veces, el sitio enamora. 

Autor: @Loewosck

Dirección: La plaza, 12; Hoznayo

Cantidad: La ensalada un poco justa si es para compartir, lo demás bien.
Calidad:muy buena, grandes sabores.
Presentación:muy cuidada.
Servicio: atento, simpático y agradable.
Precio:soy de los que el precio le parece caro o barato en función de la calidad. En este caso la relación calidad precio es muy buena, 50,60 €.

Colaboraciones peroleras

Hoy iniciamos una nueva sección; las colaboraciones peroleras.

Esta semana, @Loewosck, uno de nuestros seguidores en twitter, nos ha propuesto hacer una crítica de un restaurante en el que ha estado. Esto nos ha hecho pensar en la posibilidad de dar un espacio a la gente que nos sigue para que nos cuente donde come y como lo hace.

Así que ya sabéis,  todo aquel que quiera mandarnos su crítica, en el Perolo será bien recibida. Eso si, nos reservamos revisarlas enteras y no publicar las que consideremos inoportunas o que no se ajusten a nuestro decálogo.

Los que queráis aportar vuestras opiniones sólo tenéis que mandárnosla a elperolo2013@gmail.com con la crítica y fotos de la comida.

Gracias a todos y esperamos vuestras aportaciones.

El Tronky: temporada de sardinas.

Se acerca el verano, el buen tiempo se vislumbra ya en nuestra invernalia local,  a todos se nos despiertan las ganas de playa y de sardinas. En esto de comer sardinas hay gran variedad de restaurantes entre los que elegir, siempre olvidándonos del timo para turistas que es el barrio pesquero de Santander, pero pocos planes hay tan apetecibles como cruzar en lancha la bahía de Santander y comer unas sardinas en Pedreña.

Para esta visita elegimos el Tronky, un típico asador con decoración “marinera” y algo tosca, aunque hay otras buenas opciones como son el Ezquerra o La Trainera.  Al ir entre semana, no encontramos problema para elegir mesa y aprovechar así uno de los puntos fuertes del asador, sus vistas.

vistas

Una vez acomodados y tras consultar la carta, no muy extensa pero con platos para todos los gustos, pedimos para compartir una ración de croquetas, unidad de medida de calidad del Perolo, unas sardinas y un chuletón.

Lo primero en llegar a la mesa fueron las croquetas, unas sabrosísimas croquetas de carne de tamaño bocado, con una bechamel suave y cremosa. Destacar el relleno generoso de carne, contrario a la tendencia habitual de otros muchos locales en los que no se ve la carne ni en un análisis de laboratorio del CSI.

Croquetas de carne

El siguiente plato en llegar a la mesa fueron las estrellas de este post, las sardinas. Una docena de sardinas, de tamaño irregular, pero bien asadas y en su punto de sal. A destacar, un toque de limón que las da un regusto especial y potencia el sabor de la sardina.

sardinas_el_tronky

Para finalizar, llegó el chuletón. Una pieza de carne de 1/2 kg aproximadamente acompañado de patatas y de esa decoración viejuna que son los capuchones de pimiento rojo. La pieza de carne, sin ser pura mantequilla como la de las Portillonas, estaba bien asada y era bastante sabrosa.

chuleton

Como cierre, no podíamos irnos del Tronky sin pedir su postre estrella: la mousse de chocolate. La mousse se presenta con una capa superior de nata montada, en nuestra modesta opinión algo exagerada, que hace que pierda algo de protagonismo la mousse. De textura suave y con la compactación adecuada, es intensa de sabor, aunque hemos percibido una disminución del tamaño de la ración respecto a otras temporadas.

Un detalle feo que veréis al llegar la dolorosa es los 3 € que cobran por el pan. No decimos que tenga que ser gratis pero tampoco a precio de que lo hubiesen hecho ellos en su propio horno.

En definitiva, una buena comida en un clásico de los verano de Cantabria, aunque el precio ya no es lo que era.

Dirección: Barrio el Muelle, S/N; Pedreña

Cantidad: raciones de buen tamaño.
Calidad: buena.
Presentación: viejuna, de restaurante de los de antes.
Servicio: simpáticos y atentos en todo momento.
Precio: En los últimos años ha subido. Ya no es el asador barato que era.

 

 

Si tienes niños el Arnia Lounge Bar es tu local

Hace un par de fines de semana amaneció un día primaveral, y no se nos ocurrió mejor plan, que ir a dar un paseo por la playa de Liencres para luego poder seguir la recomendación de @Kioskero y probar las rabas del Arnia Lounge Bar. Así que salimos de Santander dispuestos a disfrutar del domingo.

A las 2 de la tarde nos acercamos a la Arnia, una pueblo costero de Cantabria con una zona acantilada y un paisaje espectacular, para probar la cocina del Arnia Lounge Bar.

Situado frente al Cazurro, lugar de reunión del hipsterismo cántabro, y con un nombre confuso, cuenta con aparcamiento propio siempre que pagues 1 €. El local es una casona de dos plantas que cuenta con una zona interior de restaurante, terraza y un jardín amplio con juguetes e hinchables para niños. Rápidamente nos instalamos en la zona de jardín para dejar a las fieras en libertad y poder disfrutar tranquilamente de una cervecita y algo de picar. El único inconveniente del jardin es que no te sirven los camareros y debes ir a pelear a la barra, digno de un cotillón de nochevieja, y bajarte tú el pedido.

Una vez situados nos acercamos a la barra a pedir. Cuenta con una carta amplia de la que seleccionamos unas croquetas, plato test de este blog y un imprescindible si hay niños en la ecuación, unos rejos, recomendadas por Kioskero, y una fritura de pescado, todo ello regado de un cubo de 5 medias por sólo 6 €, una oferta a la que un perolista nunca puede rechazar.

Tras una larga espera, posiblemente marcada por su reciente inauguración, nos sentamos en la terracita ya con nuestras raciones y nuestro cubo de cervezas para pasar una agradable tarde de sol.

Lo primero que probamos fueron los rejos mientras los niños se abalanzaban a por las croquetas.

rabas-la-arnia-lounge

Bien fritos, acompañados de cebolla y pimiento verde puestos en una especie de tempura, están bastante bien. La ración es generosa y de buena calidad, aunque el elemento superfluo de la cebolla y el pimiento siempre lo hemos visto como una forma de ahorrar en lo importante, los rejos.

Lo siguiente que probamos fue la fritura de pescado.

fritura-pescado-la-arnia-lounge

La ración sin ser del tamaño de la de los rejos estaba bien de tamaño. La fritura consistente en unos langostinos pequeños y un pescado por definir puesto en adobo al estilo del cazón típico de la zona de Cadiz. El adobo estaba muy bien hecho lo que resaltaba el sabor del pescado y los langostinos sin ser un lujo estaban bastante decentes.

Por último pudimos probar alguna croqueta, como sabéis un referente a la hora de medir la calidad de un restaurante en este blog.

croquetas-la-arnia-lounge

Tenemos que decir que las croquetas estaban muy bien, más si comparamos con nuestra última cata en Casa Sampedro. Una bechamel fina y con sabor a la que no pondría pegas ni el mayor pureta de las croquetas.

Para terminar nos pedimos unos helados prefabricados y subimos a que los niños jugasen en la zona interior tipo guardería que tienen.

zona-juegos-la-arnia-lounge

Cantidad: raciones de buen tamaño
Calidad: con relación al precio, buena
Presentación: de batalla
Servicio: desbordado
Precio:sobre 10€ por persona.

 Dirección: Playa de la Arnía, Liencres